SEMINARIO 3 LACAN PDF

Mukus Customers who bought this item also bought. But while he recognized, admired, and even encouraged the work of the Zurich school and put analytic theory into relation with what was being constructed seminario 3 lacan Bleuler, he kept his distance nevertheless. No part seminario 3 lacan this book may be reprinted or reproduced or utilized in any form or laca any electronic, mechanical, or other means, now known or hereafter invented, ladan photocopying and recording, or in any information storage or retrieval system, without permission in writing from the publishers. ComiXology Thousands of Digital Comics.

Author:Fenrir Zulusida
Country:China
Language:English (Spanish)
Genre:Politics
Published (Last):22 September 2015
Pages:54
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ISBN:762-7-34433-599-3
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Los espejismos de la comprensin. De la Verneinung a la Verwerfung. Psicosis y psicoanlisis. Comienza, este ao, la cuestin de las psicosis. Digo la cuestin, porque no puede hablarse de entrada del tratamiento de las psicosis, como en un principio les comunic una primera nota, y todava menos del tratamiento de las psicosis en Freud, pues nunca habl de ello, salvo de manera totalmente alusiva. Partiremos de la doctrina freudiana para apreciar lo que aporta en esta materia, pero no dejaremos de introducir las nociones que hemos elaborado en el curso de aos anteriores, y de tratar los problemas que las psicosis plantean hoy.

Pro- blemas clnicos y nosogrficos en primer trmino, a propsi- to de los cuales me pareci que todo el beneficio que el anlisis puede producir no haba sido obtenido. Problemas de tratamiento tambin, sobre los que deber desembocar nuestro trabajo de este ao: es nuestro punto de mira.

No es casualidad si di primero como ttulo aquello con lo que terminaremos. Admitamos que es un lapsus, up lapsus significativo. No se meti mucho ms all de eso en materia de nosologa de la psicosis, pero es muy claro sobre este punto, y dada la calidad de su autor, no podemos consi- Quisiera poner el nfasis en una evidencia primera, que derar esta distincin como desdeable.

Como suele ocurrir, en esto Freud no est absolutamente En lo que se hizo, en lo que se hace, en lo que se est de acuerdo con su poca. Est retrasado? Est adelantado? A primera vista, est muy retrasado. Por qu en cambio para la doctrina freudiana comienzo del siglo XIX, pero sepan que en su extensin la paranoia es la que tiene una situacin algo privilegiada, la mxima, en la psiquiatra alemana, recubra casi ntegramente de un nudo, aunque tambin la de un ncleo resistente?

Todo lo que llamamos pero la misma subyacer nuestro andar. Por supuesto, Freud no ignoraba la esquizofrenia. El mo- En Francia, la palabra paranoia, en el momento en que vimiento de elaboracin del concepto le era contemporneo.

Un paranoico con lo que se edificaba en torno a Bleuler, permaneci sin -por lo menos antes de que la tesis de cierto Jacques Lacan embargo bastante alejado. Se interes de entrada y esencial- intentara crear un gran alboroto que se limit a un pequeo mente en la paranoia. Para indicar de inmediato un punto de crculo, al pequeo crculo que conviene, lo que hace que referencia al que podrn remitirse, recuerdo que al final de la hoy ya no se habla de los paranoicos como antes- un para- observacin del caso Schreber, que es el texto principal de su noico era un malvado, un intolerante, un tipo con mal humor, doctrina en lo concerniente a las psicosis, Freud traza una orgullo, desconfianza, susceptibilidad, sobrestimacin de s lnea de divisin de las aguas, si me permiten la expresin, mismo.

Esta caracterstica era el fundamento de la paranoia; entre por un lado la paranoia, y por otro, todo lo que le cuando el paranoico era demasiado paranoico, llegaba a deli- gustara, dice, que se llamase parafrenia, que corresponde rar. Se trataba menos de una concepcin que de una clnica, con toda exactitud al campo de las esquizofrenias.

Esta es por otra parte muy sutil. Luego de la difusin de la obra de Gnil-Perrin sobre dos. Psicosis no es demencia. Las psicosis son, si quieren tuida esencialmente por lo que puede muy bien calificarse -no hay razn para no darse el lujo de utilizar esta palabra- -el estilo del libro lleva la marca de esa inspiracin- de lo que corresponde a lo que siempre se llam, y legtimamen- estructura perversa del carcter.

Como todo perverso, poda te se contina llamando as, las locuras. Todas las referencias deico, como sola decir, de los fenmenos que se manifiestan formales a una base orgnica, al temperamento por ejemplo, en la evolucin de la psicosis, lo que quiere decir no conforme nada le cambian; era verdaderamente una gnesis psicolgica. Esta delimitacin se desprende de ello de manera continua, con una coherencia hace entonces en funcin de una comprensibilidad supuesta.

Por ello, se La referencia primera a la comprensibilidad sirve para deter- trataba en suma de psicologa, pese al repudio de este punto minar precisamente lo que se presenta como ruptura y como de vista que se encuentra en la pluma del autor. Intent promover otro punto de vista en mi tesis.

Con Esta es una asuncin de la que sera exagerado decir que seguridad era todava un joven psiquiatra, y fui introducido es muy ingenua, pues sin duda alguna es la ms comn, y en gran parte en el tema por los trabajos, la enseanza direc- temo que aun entre ustedes, al menos entre muchos de uste- ta, y me atrevera incluso a decir la familiaridad de alguien des. El progreso principal de la psiquiatra desde la introduc- que desempe un papel muy importante en la psiquiatra cin de ese movimiento de investigacin que se llama el francesa de aquella poca, de Clrambault, cuya persona, psicoanlisis, consisti, se cree, en restituir el sentido en la accin e influencia evocar en esta charla introductoria.

En s no es falso. Lo nuevo que habramos aprendido, se piensa en el medio de Clrambault pasa por haber sido feroz defensor de una ambiente de las salas de guardia, expresin del sensus commu- concepcin organicista extrema. Este era seguramente el pro- ne de los psiquiatras, es a comprender a los enfermos.

Este psito explcito de muchas de sus exposiciones tericas. No es un puro espeJlsmo. Es un resorte del que Jaspers hizo, bajo el nombre de tener su persona y su enseanza, sino tambin del verdadero relacin de comprensin, el pivote de toda su psicopatologa alcance de sus descubrimientos.

Consiste en pensar que hay cosas que son Es una obra que, independientemente de sus objetivos obvias, que, por ejemplo, cuando alguien est triste se debe a tericos, tiene un valor clnico concreto: es considerable el que no tiene lo que su corazn anhela.

Nada ms falso: hay nmero de sndromes clnicos delimitados por Clrambault personas que tienen todo lo que anhela su corazn y que de manera completamente original, y que estn integrados estn tristes de todos modos. La tristeza es una pasin de desde entonces al patrimonio de la experiencia psiquitrica.

Aport cosas preciosas nunca vistas antes y nunca retomadas Quisiera insistir. Cuando le dan una bofetada a un nio, despus; habl de sus estudios de las psicosis determinadas pues bien! En una palabra, en el orden de las psicosis, que no es obligatorio que llore. Me acuerdo del muchachito Clrambault sigue siendo absolutamente indispensable. Si se le deca que era una cachetada, lloraba, las cosas que son escudriadas en detalle, apresadas en un formaba parte de las convenciones, de la regla del momento, verdadero concepto, permanece como una suposicin latente, y si era una caricia, estaba encantado.

Por cierto, esto no que est latente en todo el cambio de tono de la psiquiatra agota el asunto. Cuando se recibe una bofetada, hay muchas desde hace unos treinta aos. Pues bien, si esto es la psicog- maneras de responder a ella adems de llorar, se puede devol- nesis, digo -porque pienso que la mayora de ustedes es verla, ofrecer tambin la otra mejilla, tambin se puede decir: capaz ahora de captarlo, luego de dos aos de enseanza Golpea, pero escucha.

Se presenta una gran variedad de se- sobre lo simblico, lo imaginario y lo real, y lo digo tambin cuencias que son descuidadas en h nocin de relacin de para quienes no estn al tanto todava- el gran secreto del comprensin tal como la explicita Jaspers.

Si la psicognesis es De aqu a la vez que viene pueden referirse a su captulo esto, es precisamente aquello de lo que el psicoanlisis est la Nocin de relacin de comprensin. Las incoherencias apa- ms alejado, por todo su movimiento, por toda su inspiracin, recen rpido: es la utilidad de un discurso sostenido.

En cuanto nos acercamos a ella, es, hablando debe mantenernos. Los ejemplos que Jaspers considera Otra manera de expresar las cosas, que va ms lejos aun, los ms manifiestos -sus puntos de referencia, con lo que es decir que lo psicolgico, si intentamos ceirlo de cerca, es confunde muy rpido y en forma obligada la nocin misma- lo etolgico, el conjunto de los comportamientos del indivi- son referencias ideales. Pero lo llamativo, es que no puede duo, biolgicamente hablando, en sus relaciones con su entor- evitar, en su propio texto y pese a todo el arte que dedica a no natural.

Esta es una definicin legtima de la psicologa. Por ejemplo, como el un campo suficientemente limitado. Pero para constituir un suicidio da fe de una inclinacin hacia el declinar, hacia la objeto de ciencia es necesario ir un poquito ms all. Hay muerte, parece que cualquiera podra decir -pero nicamen- que decir de la psicologa humana lo que deca Voltaire de la te si se lo busca para hacrselo decir- que se produce con historia natural, a saber que no es tan natural, y que para ms facilidad en el declinar de la naturaleza, vale decir en decirlo todo, es lo ms antinatural que hay.

Todo lo que en otoo. Ahora bien, se sabe desde hace mucho que los suici- el comportamiento humano es del orden psicolgico est dios son ms numerosos en primavera. Esto no es ni ms ni sometido a anomalas tan profundas, presenta en todo mo- menos comprensible. Sorprenderse de que los suicidios sean mento paradojas tan evidentes, que se plantea el problema de ms numerosos en primavera que en otoo, slo puede basar- saber qu.

Mito de esta famosa relacin. Piron, que no tiene para nosotros olor de santidad, miento de la experiencia ms inmediata. Es un Dicho esto, no nos engaemos: no estoy cayendo en el ttulo muy bello, pero no s si se aplica tanto a la sensacin mito de esa experiencia inmediata que es el fondo de lo que como dice, y el contenido del libro ciertamente no lo confir- llaman psicologa, y hasta psicoanlisis, existencial. La expe- ma. Lo exacto en esta perspectiva, es que lo imaginario es sin riencia inmediata no tiene ms privilegio que en cualquier duda gua de vida para todo el campo animal.

Si la imagen otra ciencia para detenernos, cautivarnos. No es para nada la juega tambin un papel capital en el campo que es el nuestro, medida de la elaboracin a la que a fin de cuentas debemos es un papel que ha sido revisado, refundido, reanimado de llegar.

La enseanza freudiana, cabalmente conforme en esto cabo a rabo por el orden simblico. La imagen est siempre a lo que se produce en el resto del mbito cientfico -por ms o menos integrada a ese orden, que, se los recuerdo, se diferente que debamos concebirlo del mito que es el nues- define en el hombre por su carcter de estructura organizada.

En el orden imagina- de manera sensible. All, como en fsica, no es el color lo rio, o real, siempre hay un ms y un menos, un umbral, un que retenemos, en su carcter sentido y diferenciado por la margen, una continuidad. En el orden simblico todo elemen- experiencia directa, es algo que est detrs, y que lo to vale en tanto opuesto a otro. Tomemos un ejemplo en el mbito en que comenzamos a La. No es una experiencia pura. Es una experiencia verdadera- Uno de nuestros psicticos relata el mundo extrao en mente estructurada por algo artificial que es la relacin anal- que entr desde hace un tiempo.

Todo se ha vuelto signo tica, tal como la constituye la confesin que el sujeto hace al para l. No slo es espiado, observado, vigilado, se habla, se mdico, y por lo que el mdico hace con ella. Todo se dice, se indica, se lo mira, se le guia el ojo, sino que esto elabora a partir de este modo operatorio primero. Obser- tres rdenes cuya necesidad para comprender cualquier cosa vemos esto un poco ms en detalle.

Si encuentra un auto de la experiencia analtica siempre les machaco: a saber, lo rojo en la calle -un auto no es un objeto natural- no por simblico, lo imaginario y lo real.

Vieron aparecer hace un momento lo simblico cuando Interrogumonos sobre la intuicin delirante. Este auto hice alusin, por dos flancos diferentes, a lo que est ms tiene una significacin, pero a menudo el sujeto es incapaz all de toda comprensin, en cuyo seno toda comprensin se de precisar cul. Es favorable? Es amenazadora?

Con toda inserta, y que ejerce una influencia tan manifiestamente per- seguridad el auto est ah por algo. Podemos tener de este turbadora en las relaciones humanas e interhumanas. No crean que estamos lejos de esto. Hasta ms que se diga que otros ya se haban interesado por el hace no mucho tiempo a ese nivel se haca la pregunta acerca sentido del sueo, dicho inters no tena absolutamente nada de lo que experimentaba de manera elemental el sujeto aliena- que ver con el trabajo de pionero que se lleva a cabo ante do.

Quiz sea un daltnico que ve el rojo verde y al revs. Este no culmina nicamente en la frmula de Quiz no distingue el color. Esto nunca se haba visto.

Se su congnere, le exhibe la pechera que le da su nombre. Se haba podido percibir que el sueo tena un sentido, que demostr que esta vestimenta de los pjaros corresponde a la poda leerse algo en l, pero jams que el sueo habla.

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